En algunas ocasiones nos podemos preguntar si las decisiones que tomamos son realmente nuestras o si, por el contrario, están alteradas por la influencia que otros ejercen sobre nosotros. Si tenemos que elegir entre comprar una prenda de vestir u otra, entre un alimento rico en fibras o uno con un bajo contenido de colesterol nuestra decisión estará determinado por diversos elementos como son la moda, la publicidad, la opinión de los expertos en dietéticas, etc.
Sin duda, no podemos escapar a cuestiones tan básicas como la cultura en la que vivimos que, queramos o no, hará que nuestra conducta social se adapta a ella. Asi, por ejemplo, en la cultura occidental la mujer no se cubre el rostro con un velo, como hace la mujer musulmana tradicional, ni los hombres se descalzan para entrar en un templo católico.
La influencia social que se ejerces sobre cada persona puede tener multitud de causas y elementos distintos, pero la influencia que ejerce el grupo sobre cada uno de sus miembros es una de las potentes.

